top of page

En el país y en Lanús, resistir y construir

  • 5 ene 2012
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 4 ago 2024

El balance de este increíble año no podría pecar de los mismos vicios observados a los derrotados de 1983.

En esa ocasión, los defensores de Luder y Herminio Iglesias, del peronismo que bancaba la autoamnistía de la dictadura, eran acompañados por el lloriqueo de algunos comunistas que decían que el “verdadero pueblo”, “los trabajadores”, estaban expresados en el 47% que había sido derrotado.

Inauguraban una nueva estadística y una nueva demografía en la que los triunfadores de ese entonces carecían de trabajadores y de pobres. Una estadística y una demografía que hoy se llevaría de maravillas y que podría perfeccionarse con las fallecidas líneas de indigencia y de pobreza del INDEC que ya no molestan con incómodos “hechos” el relato del poder.

El triunfo por el 54% de los votos de Cristina Kirchner es inapelable.

Tan legítimo y real, como que al día siguiente del resultado, lejos de atender a una inflación golpeando en los supermercados, comienza a diseñarse un ajuste que de acuerdo a Julio De Vido afectará “solamente” a un tercio de la población. ¿Sólo una profecía de Carrió?

El más grave ataque en los últimos 28 años a la libre circulación de las ideas, a través del control gubernamental del papel, acaba de ser aprobado.

El levantamiento del programa de Gerardo Masiello por orden del kirchnerismo forma parte en el orden local, del nuevo clima “Nacional y Popular”.

Un capítulo aparte de este orden local lo constituye la cooptación de Amore, cuyo rol era el de oponerse a una gestión ineficaz, corrupta y autoritaria.

Otras fracciones de la burocracia partidaria del ARI, ya habían sido integradas al poder a través de organizaciones sociales paraestatales, fenómeno que atraviesa a fracciones de casi todos los partidos de oposición.

El 20 de diciembre, Lilita Carrió acompañó el lanzamiento de un Movimiento de Resistencia Cultural y Construcción de una Nueva Ciudadanía y República junto a Héctor Toty Flores.

Forma parte de una valiosa minoría que , más débil o más fuerte, sostiene los principios sin dejarse doblegar.

Que los sostiene aún en medio de un sistema de partidos y de una sociedad puestos en crisis por un kirchnerista uso privado que su capitalismo de amigos hace de los bienes y las instituciones públicas.

Porque aunque minen la autonomía de una sociedad civil trabajosamente construida desde la recuperación de la democracia, un pueblo castigado pero digno, más temprano o más tarde va a construir un desarrollo en paz. Va a construir República y una verdadera Distribución del ingreso. Va a construir Honestidad.


bottom of page